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CHIHUAHUA, Chih., 01 de noviembre de 2026.–
El expresidente de México, Ernesto Zedillo Ponce de León, lanzó una severa advertencia sobre el futuro democrático del país al asegurar que las instituciones electorales han perdido independencia y que los comicios de 2027 podrían celebrarse bajo condiciones de desigualdad política y concentración del poder gubernamental.
Durante un encuentro internacional realizado en Madrid, España, el exmandatario sostuvo que México atraviesa una etapa que calificó como una “autocracia electoral”, en la que, desde su perspectiva, los ciudadanos podrán acudir a las urnas, pero sin las garantías institucionales necesarias para una competencia verdaderamente democrática.
Zedillo, quien gobernó México entre 1994 y 2000, cuestionó las reformas constitucionales impulsadas durante la administración de Andrés Manuel López Obrador y señaló que el debilitamiento de organismos autónomos y los cambios en el Poder Judicial representan riesgos para el equilibrio entre poderes.
Una de sus principales preocupaciones se concentra en la organización de las elecciones de 2027, cuando se renovará la Cámara de Diputados y se realizarán procesos electorales en distintas entidades, incluido Chihuahua, donde estarán en disputa la gubernatura, alcaldías y diputaciones.
El exmandatario también advirtió sobre la posibilidad de que recursos públicos y estructuras vinculadas con el crimen organizado sean utilizados para beneficiar electoralmente a candidatos del partido gobernante, aunque estas afirmaciones constituyen señalamientos y previsiones políticas, no hechos acreditados para los comicios de 2027. El Financiero +1
Asimismo, cuestionó la independencia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y expresó dudas sobre la existencia de mecanismos efectivos para resolver controversias electorales.
En su intervención, Zedillo criticó la elección judicial de 2025, al considerar que ese proceso evidenció prácticas que, a su juicio, podrían repetirse en las próximas elecciones.
Las declaraciones adquieren especial importancia para Chihuahua, donde el Instituto Nacional Electoral comenzó los trabajos de preparación del proceso electoral de 2027 y donde la competencia por los principales cargos públicos ya concentra la atención de los partidos políticos.
El escenario abre un debate sobre la autonomía de las autoridades electorales, la fiscalización de los recursos de campaña, la intervención de servidores públicos y las garantías para que los ciudadanos puedan ejercer libremente su voto.
Aunque las afirmaciones del expresidente reflejan una postura crítica frente al actual gobierno federal, la evaluación de las condiciones democráticas también requiere considerar el funcionamiento efectivo de las instituciones, la actuación de las autoridades electorales y las garantías legales para partidos y candidatos.
La advertencia de Zedillo coloca en el centro de la discusión nacional una pregunta fundamental: si México llegará a las elecciones de 2027 con instituciones suficientemente independientes para garantizar una competencia equitativa y resultados legítimos.
En Chihuahua, donde la renovación del gobierno estatal será uno de los acontecimientos políticos más importantes del próximo año, el debate sobre la imparcialidad electoral cobra especial relevancia frente a un proceso que definirá el rumbo político de la entidad durante los siguientes seis años.




